En unos meses llegan las esperadas vacaciones de verano, y muchos de nosotros buscaremos para esas fechas algún hotel de playa o montaña para relajarnos unos días. Ya mismo empezamos a ver ofertas atractivas, con opciones para toda la familia, hoteles con encanto, con muchas actividades, y como no, con un increíble buffet libre para las comidas.

Lo cierto es que lo del buffet libre nos atrae mucho, porque podemos comer lo que queramos, hay muchos platos por escoger, variedad de alimentos, muchos olores y colores,¿quién puede resistirse?

Aún así, debemos ser conscientes de que debemos actuar con inteligencia, evitar el exceso y saber que en estos días deberíamos también mantener una dieta equilibrada. Por eso vamos a darte unas recomendaciones para que pongas en práctica cuando llegue el momento y puedas sobrevivir a tentación, mantengas estables los números de tu báscula y controles la ingesta de alimentos en el buffet.

Piensa antes de escoger y no llenes los platos hasta arriba

Aunque al entrar vemos esos platos maravillosos llenos de colorido y que huelen tan bien, y lo que estamos deseando es coger rápidamente un plato y servirnos de todo, tenemos que evitar que nuestros pensamientos nos traicionen. Tenemos que decirle a nuestro cerebro que no es la última cena y no es necesario probar de todo un poco, porque aún tendrás más días para hacerlo.

Antes de coger el plato, date un vuelta por el salón y comprueba los alimentos que te ofrecen. Es una buena manera de empezar a escoger y no llenarse el plato antes de tiempo, porque seguramente cuanto te lo termines, tendrás que ir a por otro a seguir probando aquello que no habías visto antes. Elige lo que quieres comer y respeta tu decisión.

Intenta no llenarte el plato como si no hubiera más comida en el mundo, debes servirte raciones pequeñas y procurar incluir alimentos saludables como ensaladas o sopas. Si hacemos eso, ya habremos llenado una parte del estómago y nos quedará menos hueco para los alimentos prohibidos. Si el buffet coincide con el desayuno, evita la comida grasienta y opta por fruta, cereales, un actimel o un puñado de muesli, y di no al bacon y los huevos revueltos.

No te levantes de la mesa con la sensación de no poder respirar porque estás tan lleno que ni caminar puedes. Debes hacerlo aún con un poco de apetito o por lo menos sin la sensación máxima de saciedad. Come despacio, mastica bien la comida y no bebas refrescos o bebidas con gas y azúcar. No te llenes para reventar, ¡levántate antes!

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