Al viajar es normal querer probar platos de otros lugares. Pero en ocasiones eso puede acabar afectando negativamente al aparato digestivo y que se sienta un malestar muy doloroso en el estómago, por lo que hay que seguir una serie de hábitos:

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  • Come de vez en cuando algo casero: Si viajas y has alquilado un apartamento, no te vayas todos los días a comer a un restaurante o un bar. De vez en cuando haz comida casera, como la que te sueles preparar en casa, para que tu aparato digestivo no note tanto la diferencia. Si vez que de vez en cuando tienes problemas, es bueno probar a hacer algunos platos que ayuden a tu tránsito, como las recetas Actimel o empezar a tomar comidas suaves.
  • El caminar te vendrá bien: Si has comido mucho, no pienses en irte a la cama nada más terminar porque sientas sueño. Lo mejor es que camines por lo menos media hora para bajar un poco la comida y luego vuelvas a la habitación para dormir. Así ayudarás a tu aparato digestivo a digerir mejor la comida.
  • Mucho cuidado con la comida picante: No está nada mal comer un poco de comida picante, pero no lo hagas nunca cuando vayas a estar parado. Si cenas comida con picante, tu cuerpo no lo digerirá bien, porque al estar parado será tu aparato digestivo quien tenga que hacer frente solo a este alimento y notarás muchas molestias, especialmente gases. También es bueno que evites las bebidas con gas, especialmente con las comidas. Si te apetece un pequeño trago de una bebida con gas, como la Fanta, no pasa nada, pero tienen que ser pequeños tragos o notarás mucho dolor por las flatulencias.
  • No cambies tu rutina de ir al baño: Es posible que no te hayas dado cuenta, pero tu organismo se acostumbra a un determinado horario a la hora de ir al baño. Por ello, es bueno que cuando viajes no lo cambies o tu aparato digestivo se resentirá.